Bonos basura de la 4T

Por: Carlo Beltrán

Sin duda alguna, la baja en la calificación de los bonos de deuda de Pemex de parte de Fitch Ratings, fue un duro golpe para las expectativas de crecimiento de nuestra bella tierra. México al 15 de febrero (a dos semanas ya de la baja de Fitch) no ha podido recuperarse de las malas percepciones que tienen los mercados financieros sobre nuestras finanzas públicas.

Reforzando la mala imagen financiera y crediticia que se está ganando nuestro país en las manos del desgobierno lopezobradorista, la institución financiera de prestigio en el país vecino, el Bank of America, en un sondeo interno recientemente realizado a sus socios inversores ha dado a conocer como estos concluyen mayoritariamente que las emisiones de deuda del Gobierno Federal (no los de Pemex) perderán su grado de inversión antes de la segunda mitad del sexenio.

Para los lectores no-peritos en las finanzas, lo anterior se traduce en que las próximas veces que el Gobierno Federal recurra al crédito, los títulos/valores del crédito (bonos) serán considerados como altamente riesgosos de no ser pagados o, como se les conoce generalmente, ¡bonos basura! Y claro, cabe mencionar que estos bonos basura traen consigo intereses más altos que los contribuyentes acabaremos pagando, una vez más, un Presidente barato sale caro.

Imagen obtenida de El Economista.

Como se observa en la gráfica de arriba, esta mide el cambio de pronóstico en el período de enero-febrero, donde claramente se puede notar que el beneficio de la duda con el cual contaba la actual administración se ha desvanecido.

En enero, un aproximado 60% de los encuestados, consideraban que nuestro país no perdería, o por lo menos se mantenía en duda el grado de inversión. Sin mebargo, en tan solo treinta días, con las acciones del gobierno como comprometer las finanzas del mayor aportador de recursos a la federación (Pemex), perjudicar a la industria energética con los descalabros que Manuel Bartlett Díaz y Carlos Romero Deschamps han dado en sus respectivas áreas, espantar la inversión con salarios mínimos primermundistas y cancelando obras públicas atractivas para inversiones, el Gobierno de México echaría a perder toda pizca de esperanza que los mercados (o en este caso, los inversionistas de BoA) tenían en él.

Como consecuencia de lo dicho líneas atrás, a la fecha de hoy se invirtieron los papeles y ahora ese 60% que creyó en López, se hacen apuestas sobre en qué año perderemos de facto (porque en opinión ya lo está) la buena calificación crediticia de Pemex que le tomó 25 años conseguir. Los más temerosos del desgobierno lopezobradorista no dudan en que este año la perderemos aunque la gran mayoría apuesta al 2021, en mi opinión personal, en el 2020.

Estimado lector, probablemente se pregunte ¿es posible que el Gobierno salve su grado de inversión?, la respuesta es, sí, pero poco interés se puede sentir en que lo quieran hacer o por lo menos de la manera correcta.

Esta semana el fracaso financiero se lo lleva sin duda la industria energética en general, con la serie de atrocidades y sin-sentidos que realizó el equipo de Bartlett sobre el nuevo plan de energía que se traduce en una simple palabra, estatización, dejando a un lado, cada vez más, a los empresarios que desde los noventas han realizado buena mancuerna para modernizar a la paraestatal CFE. Luego tenemos la situación de Pemex como la empresa petrolera más endeudada, cuya deuda al ser casi estatal, se encuentra seriamente ligada en la calificación de los bonos que nos interesan hoy (los del Gobierno federal), y el Gobierno parece dar la primera respuesta certera al preverse hoy que Pemex recibirá una inyección de capital y un régimen fiscal más laxo para así aumentar los flujos libres de efectivo (dinero que se destina a los bonistas).

Dos contrastes de lo que se debe hacer y lo que no para salvar la calificación del Gobierno Federal. Si AMLO y su equipo quieren mantener estable la economía del país lo máximo posible, deben dedicarse a tomar más medidas como las segundas, que le demuestran a los mercados su compromiso con las finanzas públicas y menos como las primeras, que menoscaban el progreso obtenido desde los 90’s a costa de una falsa “soberanía nacional” porque de no hacerlo, fácil y sencillamente, el sexenio se acabara, y dejando una economía lastimada

Fuentes:

  • https://www.eleconomista.com.mx/mercados/Rebaja-Fitch-Ratings-bonos-de-Pemex-20190129-0157.html
  • https://www.eleconomista.com.mx/mercados/BofA-ML-advierte-sobre-pesimismo-de-inversionistas-hacia-Mexico-20190214-0010.html
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