Opinión: 100 días de dudas

Por: Spinoza

La esperanza de México, aquella que prometió que podría acabar con la corrupción y los aumentos a los combustibles, aquel que fijó el discurso de la victimización por delante de la gobernabilidad, ese tipo de “Estado de Derecho” ha cumplido 100 días, ¿la Cuarta Transformación? ¿radicalismo?

Es difícil entender si se tiene una convicción con tendencia a cualquier espectro político, ya sea apartidista o partidista, hay que ver más allá del fanatismo o afiliación política, debemos preguntarnos… ¿Realmente ha sido un Gobierno con gran impacto?

El Presidente López Obrador tomó protesta el 1ro de diciembre de 2018 dando una gran certidumbre, con mucha energía y aptitudes para llevar las riendas de un país que –hasta por sus mismos habitantes- se han catalogado como país “corrupto”.

Inicia una lucha contra el robo millonario más grande del país, aquel que afecta a una paraestatal que está mal calificada, PEMEX permitía esto, dentro de las refinerías, se convoca a una “lucha contra el huachicol” y se destapan redes de delitos muy alarmantes, ¿cómo respondió el gobierno? Cerrando los ductos, haciendo parecer un problema de fontanería y nunca de un problema que generaría aumento en costos fijos de los productos o servicios, aumento de la misma gasolina por temas de logística y distribución, situaciones de importación, exportación, mermas y daños económicos a las familias mexicanas.

Si este aspecto lo viéramos como un ingeniero industrial, administrador, contador, ingeniero petroquímico, investigador, empresario, como cualquier profesionista, por tener una visión más amplia de los costos que implica instaurar una política pública, sobre una gestión estratégica en la cual, el “plan” ha fallado. La compra de pipas con una licitación no esclarecida provoca más incertidumbre sobre la austeridad republicana que tanto ha pregonado el Presidente.

Se canceló la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), un proyecto en el cual se tenía una visión a largo plazo del crecimiento y desarrollo económico, con el argumento de considerarlo la “cloaca de la corrupción” –De la cual, no existe ninguna denuncia sobre corrupción -además de someterlo a una consulta organizada por privados que tuvo una injerencia enorme a una política pública, decidido por menos del 2% de la población y que ahora se están pagando bonos para liquidar a las empresas.

A partir del Marketing político que él hizo por casi 12 años, supo ganarse a la gente, al grado de fanatizarlos, o como dicen coloquialmente, de “darle el chance al viejito”, el Tren Maya va junto con la controvertida Termoeléctrica de Morelos.

Logra un Presupuesto tremendamente grosero donde deja desprotegidas a las mujeres y los niños de México, difama a Organizaciones Civiles, opositores, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación ¿A qué está jugando? ¿Es uno donde él siempre va a ganar? ¿El contrapeso está existiendo en la #4T? ¿O también se trata de jugar a quién es Santa Claus para resolver la vida con solo decirlo?

Son pérdidas millonarias, morales y de seguridad a capricho del Presidente, todo lo forjado por anteriores gobiernos está mal, pero lo que él hace está de maravilla, la paradoja del narcisismo está en alguien que porta la banda presidencial.

100 días con AMLO, 100 días de dudas.

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