Por: Roberto Carlos Sánchez Jaramillo

Durante los últimos 4 meses del gobierno federal, se han realizado conferencias de lunes a viernes a partir de las 7 de la mañana. En estas conferencias, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, informa sobre los cambios y sus especificaciones que se realizarán o realizaron en las secretarias e instituciones. Además de contestar varias preguntas por parte de los reporteros presentes en dicha conferencia.

Pero más que parecer una rueda de prensa parece una manera del Presidente para quedar bien ante el ojo público, ya que, varios periodistas que van a estas reuniones matutinas parecen hacer preguntas seleccionadas por los encargados de la imagen pública del gobierno federal, estas interrogantes normalmente no plantean las preguntas de manera adecuada o evitan cuestionar las decisiones que toman nuestros gobernantes.

Mientras que no todos los periodistas hacen preguntas parecidas a las descritas anteriormente, hay ciertos reporteros que hacen las preguntas relevantes para la nación, pero estas solo se quedan en respuestas muy ambiguas o de plano se decide cambiar el tema de tajo, como si el presidente y sus colaboradores no supieran o no quisieran dar una respuesta clara.

Un ejemplo claro fue en la conferencia del 12 de marzo de 2019 cuando un reportero le cuestiona al presidente Obrador sobre un secuestro de un autobús que transportaba a 12 migrantes, a esto el presidente respondió de manera vaga con cambios en los programas sociales, como remate decidió decir que tenía el dato, pero no paso más de aquel “dato”.

Hablando de datos en las conferencia, el gobierno federal parece tener datos para absolutamente todo, pero no quiere revelarlos o lo va hacer “mañana” o el “próximo lunes” (los cuales nunca llegan) además de la reservación de información (accidente de la Gobernadora de Puebla) que parecen no beneficiar a su imagen pública.

Lo más curioso de este nuevo gobierno es una falsa fachada de humildad y de estar a favor del pueblo, ya que a la mayoría de los votantes no les interesaron las propuestas y políticas de Obrador, lo único en lo que se fijaban (y aun lo hacen) es en la máscara de humildad. Sin embargo, esto se revela gracias a varias fotografías de él y su hijo en varios partidos de Béisbol de las Grandes Ligas Americanas, cual fifí, como él así los denomina.

Las conferencias no son más que una oportunidad para ver a este personaje (ya que no es más que eso: un personaje) que lentamente va perdiendo la imagen que lo caracteriza y empezamos a ver sus verdaderas ideas y ambiciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *